
Ser tu mismo, debería ser tu mayor máxima. Ser natural, tal como eres sin aparentar. Para emprender esta tarea, lo primero que debes hacer es conocerte a ti mismo. Descubrir tu valores, tus capacidades, tu potencial y al mismo tiempo tus debilidades y tus áreas de crecimiento. Invertir tiempo en descubrir esto es el primer paso para ser tu mismo. Luego comprométete en actuar como eres, sin fingimiento. En especial aprende a no traicionarte a ti mismo por quedar bien con los demás. Aprende a decir si cuando realmente lo quieres hacer y por supuesto a decir no cuando lo quieres decir también.
Pero en el desarrollo de este ejercicio, recuerda que ser tu mismo, no implica el menosprecio de los demás, ni la arrogancia y mucho menos la falta de cortesía. Recuerda ser tu mismo, pero también que lo cortés no quita lo valiente.
Pero en el desarrollo de este ejercicio, recuerda que ser tu mismo, no implica el menosprecio de los demás, ni la arrogancia y mucho menos la falta de cortesía. Recuerda ser tu mismo, pero también que lo cortés no quita lo valiente.
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